Mostrando entradas con la etiqueta abrazos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta abrazos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de octubre de 2013

Pequeños detalles

Hay días en los que te levantas con el pie izquierdo, no aciertas a saber que ropa te vas a poner, no eres capaz de decidir que desayunar, nada de lo que te hagas en el pelo harás que te veas bien y para colmo has perdido tanto tiempo en decisiones intrascendentes que ves como las agujas del reloj han avanzado inexorablemente y sin descanso y prácticamente llegas tarde a trabajar. 

Y entonces entre toda esa tormenta que llevas encima, aparece una cara sonriente que te tiende la mano, te la agarra y te la coge con tanta fuerza que sientes como un rayo de sol se abre paso entre tanta lluvia que te ha mojado el ánimo. Entonces continúa buscando entre tus pulseras una que es significativa para él y al ver que la llevas puesta, sonríe y para tu sorpresa te da un abrazo. 

Son pequeños detalles que como el sonido de un portazo te despiertan de tu letargo y te hacen ver que el día puede ser maravilloso, que puedes encontrar una sonrisa en cualquier persona que esté a tu alrededor y que si algo va muy mal, estarán ellos para sacarte una sonrisa que dure al menos cinco largas horas. Porque ellos son espontáneos, naturales, reales y muy sinceros; porque si algo les gusta te lo dirán y si algo no les gusta directamente no fingirán. 

Ellos serán siempre los más pequeños pero las más grandes personas que puedas encontrarte. 

miércoles, 8 de febrero de 2012

Voluntariado

Me gusta ser voluntaria. Es algo que creo que siempre he sentido y que siempre he querido hacer. Desde pequeñita me gustaba ayudar a la gente, después de mas grande lo seguía haciendo y sólo porque me gusta recibir ese gracias y esa sonrisa de saber que todo ha servido para algo. 

La gente se cree que ser voluntaria, es no recibir nada a cambio, pero están muy equivocados. Es cierto que no se recibe ninguna remuneración económica, pero se recibe sonrisas, abrazos y besos, miradas agradecidas y muchísimo cariño. Que un niño de solo 3 años, llegue corriendo a darte un besito y decirte, me voy a mi casa, muchas gracias por jugar conmigo, es algo que no tiene precio. 

Hace cosa de unos meses entré a formar parte de Cruz Roja con toda mi ilusión, pero hoy... ya no existe ese sentimiento que tenía al principio. Alguien me dijo una vez "se deja de ser voluntario cuando se siente obligación" pues bien, algo así es lo que me pasa. He aceptado muchas cosas, para sacar adelante muchos proyectos y ahora me veo agobiada, atada de pies y manos y con muchísimas cosas que hacer la semana que viene, a la otra y así durante un mes. Seguro que cuando todo termine estaré feliz de haber colaborado y participado en cada una de las intervenciones, pero justo ahora no hago más que pensar en que abandonarlo todo sería una buena idea. Mi moral no me deja, con lo cuál seguiré adelante con todo esto, sonreiré y seré feliz por ello, en la medida de lo posible, porque seguiré creyendo que ayudar de forma desinteresada es de las mejores cosas que hay en esta vida.