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miércoles, 11 de enero de 2012

Estrellas

Volviendo en el coche, con la noche encima y en un trayecto en el que solo me ha acompañado la música y mis imparables pensamientos, ha habido un momento en el que he podido apreciar las estrellas que estaban sobre mí, y ha sido un momento muy simple, pero que me ha hecho sentir especial.

Las estrellas parecen pequeñas, pero realmente son muy grandes, insignificantes pero realmente dan mucha luz en la oscuridad, simples pero son más complicadas de lo que parecen, lucen como un punto pero realmente son algo más que eso. En definitiva son mucho más de lo que realmente parecen ser. 

Les pasa como a las personas, no hay ninguna de ellas que no sea más de lo que se ve. Todos guardamos algo, somos una imagen, una pose para los demás. Cuando hay mucha gente, mucha luz, no se nos aprecia al igual que a las estrellas, que son imposibles de ver en una ciudad por la contaminación lumínica. Es solo cuando estas luces desaparece que comienzan a brillar, y es solo cuando nosotros nos encontramos con una persona o dos, esas que nos hacen sentir como en casa que es cuando sacamos nuestro verdadero brillo y mostramos quienes somos realmente.

Pero en definitiva, todas las personas son estrellas, tenemos una luz interior ya sea más débil o más fuerte, pero se tiene, y lo mejor es que nos reflejamos en los demás como las estrellas sobre los cristales o el agua. Y eso es algo que no deberíamos olvidar nunca. 

lunes, 14 de noviembre de 2011

Reflexiones en carretera

"¿Te gusta conducir?" Es un famoso eslogan utilizado por BMW para publicitar los coches que sacan al mercado. A día de hoy soy incapaz de responder si realmente me gusta o no hacerlo.

Es cierto, que ante la posibilidad de no conducir, así lo hago porque no me siento cómoda al volante. Pero en días cómo hoy, donde por distintas circunstancias me he encontrado retenida en una autovía a un ritmo de 30km/h durante un cuarto de hora y he conducido de noche y acompañada del compás de las gotas de lluvia golpeando contra el coche, he tenido tiempo más que suficiente para pensar en mí.

¿Hacia donde estoy dirigiendo mi vida? ¿Quiénes son las personas que me rodean? ¿Tengo objetivos en estos momentos? ¿Y cuáles son esos objetivos? Estas son solo algunas de las preguntas que han surgido y paseado por mi cabeza. 

Pero no todo han sido preguntas, porque he podido afirmar que estoy viviendo momentos increíbles últimamente, he conseguido cosas que he soñado durante años, tengo gente a mi alrededor que me apoyan siempre y con la que puedo contar con los ojos cerrados, una familia que vale oro y unos amigos que son familia. 

Las conclusiones de mi día, son que conducir durante mucho tiempo pueden hacerte analizar la vida que se está viviendo y a partir de ahí una puede tomar decisiones y arriesgarse a seguirlas. Hoy he tomado alguna que otra y ahora sólo me queda llevarlas adelante.