Llega a veces con motivo, o incluso, sin él. Te sientes en el límite, sin fuerzas, sin ganas. La pelea de cada día te pilla en baja forma. Te da el bajón, y te preguntas para qué tanto esfuerzo, si no sería mejor tirar por la calle del medio, romper la baraja y sentarte a dormir. En distintas etapas puede llegar el cansancio. El estudiante en mitad del curso, cuando parece que las horas dedicadas no rinden y se oscurecen los motivos. Los enamorados, cuando se va enfriando la intensidad primera y empieza a asomar la rutina. El trabajador, hastiado, quizás por entrar una y otra vez en los mismos ciclos vitales. El que llega al final de los días fatigado y con ganas de tirar la toalla. ¿Qué hacer con ese cansancio que no encuentra reposo?
Mostrando entradas con la etiqueta hartazgo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hartazgo. Mostrar todas las entradas
lunes, 2 de diciembre de 2013
Hartazgo
Aquí dejo una reflexión que me han pasado estos días.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)