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miércoles, 25 de abril de 2012

Mis colecciones

Todo el mundo atesora cosas, todo el mundo tiene algo que le gusta juntar y poder crear su pequeña colección especial. Yo tengo varias, de hecho no son ni una, ni dos... sino tres cosas las que me gusta juntar poquito a poco y en la que los demás me ayudan a juntar y a hacer mías. 

Una de ellas son las postales. Nunca pensé en crear una colección propia y de hecho nunca me compro ninguna para mí misma. Mi colección es más bien muy pequeña y solo son siete u ocho, pero son muy especiales. Porque son lugares en los que han estado amigos míos, firmados por ellos y como muestra de que se han acordado de mi en aquellos lugares donde han estado. Y quizás, tal vez, algún día sean lugares que yo también haya podido visitar. 

Mi otra colección y donde si participo yo en su propia creación, son vasos de chupito. Todo empezó un poco como en broma, y hoy en día casi todo el mundo que viaja fuera me trae un vaso como recuerdo, incluso mi propia familia. Tengo vasos de Amsterdam, Malta, Londres, Cuba, etc. Le tengo un gran cariño y los cuido como oro en paño. 

Y luego y por último están los momentos sorpresas. Son momentos que guardo en mi memoria y los atesoro. Momentos que vivo con la gente que quiero, simplemente son recuerdos. Algunos puede que sean un abrazo, otro puede que sea un regalo que me hicieron, otro tal vez una sonrisa que me dijeron o una palabra en el momento adecuado. Otros son risas, risas y más risas. Un momento de tranquilidad, un lugar especial, una caricia... 

domingo, 8 de enero de 2012

Chupitos

Hoy es un día de resaca en mi vida. La culpa ha sido una noche perfecta con gente perfecta. 

Ha sido la celebración de un cumpleaños inolvidable e irrepetible. Una noche compartida con gente que quiero y que se que me quieren. Ha sido de esos días que si lo buscas no lo encuentras, vienen solos, no se planean, surgen, piensas como podrá ser y no llegas a imaginar lo bueno que será. 

Compartimos risas, miradas, buenos momentos y conversaciones, pero sobre todo chupitos. Uno tras otro, brindando por todos ellos y es que otra cosa no, pero razones para poder brindar nos sobra, aunque el brindis más importante es el que hicimos por nosotras. Por poder tener la oportunidad de encontrarnos juntas, de estar ahí y no en otro sitio. 

La noche terminó con un largo paseo y una buena conversación. Con una charla muy larga y esa ausencia de sueño que no te das cuenta que tienes, hasta que no llega el silencio, al cuál no dejaba paso porque siempre había algo que decir, y son solo palabras, pero todo lo que tienes para expresarte.

 En conclusión una noche perfecta.