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sábado, 4 de julio de 2015

Decepciones

Hay millones de momentos en la vida en la que tenemos decepciones, puede que a veces sea con algún compañero de trabajo, con algún amigo, con alguna persona, pero no hay ninguna que duela tanto como una decepción con uno mismo. 

Vives preparándote durante un curso entero para un mismo momento, y cuando llega la hora de la verdad te fallas a ti mismo. Todo eso que tenías en la mente se te olvida, la voz no te sale del cuerpo, las piernas te tiemblan y el corazón puedes sentirlo sin necesidad de colocar la mano sobre tu pecho. Y sientes una gran decepción, porque en una hora no eres capaz de dar ni un 25% de ti mismo y de lo que tenías planeado. 

Pero te queda el consuelo de un abrazo al llegar a casa, de un consuelo en el desconsuelo cuando lloras de rabia, impotencia y coraje, de un montón de palabras de ánimo que aunque no animan porque de nada sirve lo que te digan, si que es cierto que las agradeces igualmente y de una sonrisa que te anima a volver a intentarlo en otra nueva ocasión.

domingo, 22 de enero de 2012

Exámenes

Ha sido un fin de semana muy largo. Todo el fin de semana agobiada y por una única razón. Exámenes. Bueno, más bien sólo se ha tratado de una misma prueba, pero que he tenido que realizar en dos días: sábado y domingo. Con lo cuál mi fin de semana se reduce a la concentración de un agobio preprueba, cuando yo nunca anteriormente me había puesto así. 

El motivo es que realmente a mí me da igual aprobar o no este examen, es más, ni siquiera me preocupa mucho aprobarlo ahora o aprobarlo en un segundo intento (Junio). Lo que me preocupa realmente es no alcanzar la nota necesaria para pasarlo y decepcionar a la gente que me rodea y que ha creído en mí. 

Estoy segura de que si pasa esto, me dirán que no me preocupe, que puedo volver a presentarme, que siempre tendré otra oportunidad, que ellos saben que yo lo he intentando. Puede que todo eso sea verdad, pero no hace que yo vaya a sentirme mejor. Porque se supone que yo ya he pasado esta prueba anteriormente y no pasarla ahora es sinónimo de que algo está fallando. 

He tenido mil oportunidades de prepararlo y todas ellas, una por una, las he ido denegando. Cuando lo hacía no me sentía muy bien, pero puede ser que ahora sepa que no ha sido tampoco acertado. Tengo muy claro cuales eran los motivos que me llevaban a ello, pero no me daba cuenta que quizás también era el momento oportuno para ponerle fin a esos miedos y dar un paso hacia delante, porque al final lo que no quería hacer ha sido a lo que realmente me he enfrentado.

Sea como sea, los exámenes ya están hechos y terminados. Ahora sólo toca esperar los resultados.