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jueves, 16 de febrero de 2012

Días de tormenta

Hay días en los que es mejor no levantarse de la cama. Porque si algo puede salir mal, saldrá mal, y si no, también lo hará. Ayer fue desde la tarde un día negro, de esos que prefieres olvidar porque se hacen pesados y el ambiente que respiras por la tarde no ayuda. 

Hoy ha terminado mejorando notablemente.Aunque la tormenta tuvo su punto álgido al principio de la tarde. Se ha solucionado todo lo que me preocupaba y parece que el encadenamiento de incidentes nefastos en mi vida ha dicho "stop". Puedo cerrar los ojos y respirar. Cerrar los ojos sin miedo y sonreír, justo como hago ahora.

De todo se aprende, o eso dicen. Pues yo he aprendido algo. Y es que cuando una tormenta llega sin avisar, nunca se está preparado para afrontarla. Pero tienes experiencia de otras anteriores, puedes prevenir mucho más rápido, hacer las cosas mejor y sobre todo saber que si sobreviviste una vez, vas a hacerlo muchísimas más, que si te mojas un poco y el agua te salpica, eso no importa, porque secará sin dejar huella. Y cuando todo termine, el sol volverá a iluminar cada uno de tus días. 

domingo, 22 de enero de 2012

Exámenes

Ha sido un fin de semana muy largo. Todo el fin de semana agobiada y por una única razón. Exámenes. Bueno, más bien sólo se ha tratado de una misma prueba, pero que he tenido que realizar en dos días: sábado y domingo. Con lo cuál mi fin de semana se reduce a la concentración de un agobio preprueba, cuando yo nunca anteriormente me había puesto así. 

El motivo es que realmente a mí me da igual aprobar o no este examen, es más, ni siquiera me preocupa mucho aprobarlo ahora o aprobarlo en un segundo intento (Junio). Lo que me preocupa realmente es no alcanzar la nota necesaria para pasarlo y decepcionar a la gente que me rodea y que ha creído en mí. 

Estoy segura de que si pasa esto, me dirán que no me preocupe, que puedo volver a presentarme, que siempre tendré otra oportunidad, que ellos saben que yo lo he intentando. Puede que todo eso sea verdad, pero no hace que yo vaya a sentirme mejor. Porque se supone que yo ya he pasado esta prueba anteriormente y no pasarla ahora es sinónimo de que algo está fallando. 

He tenido mil oportunidades de prepararlo y todas ellas, una por una, las he ido denegando. Cuando lo hacía no me sentía muy bien, pero puede ser que ahora sepa que no ha sido tampoco acertado. Tengo muy claro cuales eran los motivos que me llevaban a ello, pero no me daba cuenta que quizás también era el momento oportuno para ponerle fin a esos miedos y dar un paso hacia delante, porque al final lo que no quería hacer ha sido a lo que realmente me he enfrentado.

Sea como sea, los exámenes ya están hechos y terminados. Ahora sólo toca esperar los resultados.