martes, 5 de noviembre de 2013

A prueba de ti

Hoy ha llegado a mí de casualidad. Ya conocía esta canción, la letra la tarareo y la puedo cantar a la vez...pero realmente nunca me paré a escuchar la letra. ¿Casualidad? Empiezo a no creer en ellas, demasiadas supuestas casualidades juntas. 



Antes de que empieces a decirme
que te estás muriendo por volver a estar conmigo.
Date cuenta que has perdido.

Desde que no estás me siento libre
no voy a cambiarlo todo una vez más
por nada,
no te atrevas a pedirlo.

Lo siento mucho
no tengo más para ti
si me tuviste,
me dejaste ir.

Si te amé,
ya lo sé
en mí tú ya no existes en mi piel.
Si lloré no recuerdo como fue.

Si te amé,
pudo ser,
un momento de locura
y esta vez, no hay después,
descubrí que estoy a prueba de ti,
a prueba de ti.

Sé lo que ha dolido la caída
hoy te encuentras lejos de mi vida,
y ya no quiero escucharte otra mentira.
Lo siento mucho no tengo más para ti.
Si me tuviste
me dejaste ir.

Si te amé,
ya lo sé
en mí tú ya no existes en mi piel.
Si lloré no recuerdo como fue.

Si te amé,
pudo ser,
un momento de locura
y esta vez, no hay después,
no recuerdo como fue.

Si te amé,
ya lo sé
en mí tú ya no existes en mi piel.
Si lloré no recuerdo como fue.

Si te amé,
pudo ser,
un momento de locura
y esta vez, no hay después,
descubrí que estoy a prueba de ti.

De un mal sueño desperté,
soy más fuerte
y es que no lo quieres ver.

Si te amé,
ya lo sé
en mí tú ya no existes en mi piel.
Si lloré no recuerdo como fue.

Si te amé,
pudo ser,
un momento de locura
y esta vez, no hay después,
descubrí que estoy a prueba de ti,
a prueba de ti,
a prueba de ti.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Enfados y alegrías

Cuando el enfado domina por regla general tu estado de ánimo entiendes que ha llegado un momento decisivo donde tienes que tomar algún nuevo cambio o rumbo en tu vida guiado desde tu reflexión y que debe ser tomado en frío y no con ese calor interno que te hace querer chillarle a algunas personas más de una verdad a la cara.

Entiendes que hay cosas injustas y que esa injusticia ha recaído sobre ti, que te critican y juzgan si tu haces algo, pero que la otra persona se ve con todo el privilegio y derecho de hacerlo. No entiendes porque suceden las cosas y por más que lo intentas menos sentido le ves. 

Estás tan enrabiada que tienes ganas de llorar por impotencia y coraje. Porque nada de lo que está pasando era lo que querías y porque no sabes como salir de esta situación. Esperas que sea momentáneo apenas una mala racha en tu vida y salir de eso.

A cambio, a cambio hay que buscarle siempre el lado positivo. Y es que la gente que ya estaba en tu vida está aún más cerca de ti, que la debilidad de relaciones que tenias con otras personas ahora se han reforzado, que aparece gente nueva en tu vida y que todos los días hay algo por lo que sonreír. 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Pequeños detalles

Hay días en los que te levantas con el pie izquierdo, no aciertas a saber que ropa te vas a poner, no eres capaz de decidir que desayunar, nada de lo que te hagas en el pelo harás que te veas bien y para colmo has perdido tanto tiempo en decisiones intrascendentes que ves como las agujas del reloj han avanzado inexorablemente y sin descanso y prácticamente llegas tarde a trabajar. 

Y entonces entre toda esa tormenta que llevas encima, aparece una cara sonriente que te tiende la mano, te la agarra y te la coge con tanta fuerza que sientes como un rayo de sol se abre paso entre tanta lluvia que te ha mojado el ánimo. Entonces continúa buscando entre tus pulseras una que es significativa para él y al ver que la llevas puesta, sonríe y para tu sorpresa te da un abrazo. 

Son pequeños detalles que como el sonido de un portazo te despiertan de tu letargo y te hacen ver que el día puede ser maravilloso, que puedes encontrar una sonrisa en cualquier persona que esté a tu alrededor y que si algo va muy mal, estarán ellos para sacarte una sonrisa que dure al menos cinco largas horas. Porque ellos son espontáneos, naturales, reales y muy sinceros; porque si algo les gusta te lo dirán y si algo no les gusta directamente no fingirán. 

Ellos serán siempre los más pequeños pero las más grandes personas que puedas encontrarte. 

domingo, 22 de septiembre de 2013

Cambios

Cuando la vida te cambia en un día, cuando el espacio se convierte en km y las risas en peleas, empiezas a plantearte millones de cosas. 

Ahora que estoy lejos de los míos, lejos de la gente que quiero y en un sitio donde todavía no encuentro mi lugar, entiendo la importancia de una abrazo, una sonrisa o la posibilidad de quedar para verlos. Echo de menos lo que fue y veo como a la vez que mi vida cambia, cambia la vida de la gente de mi alrededor, porque todo afecta a todo. 

Echo de menos esos cafés a deshoras, esas conversaciones hasta altas horas de la noche, esas horas y horas conectada hablando de todo y de nada, esas sesiones de cine de los domingos o esas palabras cariñosas que ya hoy no están. ¿Dónde quedó el pasado? Busco y no encuentro la solución a esto, no quiero ni pensar como se desarrollará todo, como será de aquí a unos meses...miedo es la palabra adecuada para expresar como me siento. 

Y mientras escucho el tic tac incansable de reloj, más me convenzo de que todo cambio implica una diferencia en mi vida. Pero ahora mismo voy a intentar que esa diferencia sea menos notable de lo que ya lo es, porque hay cosas en mi vida a las que no estoy dispuesta a renunciar. 


viernes, 6 de septiembre de 2013

Caminar

Hace tiempo deje de escribir aquí, más bien desde que sentí que perdí mis alas para volar. Hoy regreso. No porque las haya recuperado, que no es así (lo consigo poco a poco) sino porque quiero regresar, porque quiero escribir y porque quiero hacerlo. 

Los cambios poco a poco, no se notan, pero cuando son de golpe y en dos meses... todo cambia. Pierdes y ganas en un mismo segundo. Apuestas al caballo ganador y de repente se vuelve perdedor. Lo tienes todo claro y de momento no sabes ni que harás mañana. Y entonces sabes que lo único que te queda es improvisar.

Y luego, sin darte cuenta, la improvisación se desvanece en el aire porque vas haciendo de nuevo tu vida y te va gustando más. Ya no te encuentras perdida en un laberinto sin ni siquiera saber que hacer o que decir. Empiezas a organizarte y ves que te has hecho fuerte, que las cosas que antes dolían aún duelen, pero no con el mismo ardor y fuego que lo hacía antes. Que ya no eres dependiente. Y que has pasado una página que empezabas a desgastar de tanto mirar. 

De vez en cuando, vuelves atrás y revisas lo vivido y se te escapa una brillante sonrisa o una pesada lagrima. Y vuelva a doler o no, te gusta saber que ha sido tu pasado, tu historia y que por ende sigue siendo tu presente, guste o no guste, quieras o no quieras. A mí me gusta. Quiero parte de mi pasado en mi presente. 

Superarlo no es evitarlo, es afrontarlo. Y lo hago de pie, a pecho descubierto y con toda la fuerza que sacas hasta debajo de las piedras. Nada nunca será igual. Y a veces dolerá. No creerás igual y por supuesto no esperarás lo mismo. Pero me enseñaron algo... el tiempo todo lo pone en su lugar. Y las cosas han de ser así por alguna razón, una razón que no encuentras pero que hoy se me ha puesto a mí delante y que agradezco en el alma. 

viernes, 5 de julio de 2013

Concursos!

Buenos, pues me hadado por apuntarme a unos concursos a ver si hay suerte y me toca algún libro para leer este verano. Aquí se los dejo!


Yurika Sekai 

Colas de Sirena 

The Book Keeper


lunes, 1 de julio de 2013

Nuestras Extrañas Exigencias

Aquí dejo un poema que llegó a mi por casualidad y que me gustó bastante. ¿Real? o ¿Falso? No lo se, pero el caso es que me parece bastante interesante y aplicable a una pareja o a un amigo. Y además últimamente he de confesar que me estoy aficionando bastante a la lectura de poesía y poemas.    

Nuestras extrañas exigencias

Para que tú me ames, para que yo conserve
tu amor más alto y puro, sólo debo
-me dices-
cumplir un mandamiento:
no mentirte jamás, no mentirte siquiera
cuando más necesites que lo haga,
porque tú -me aseguras-
lograrás perdonar cualquier ofensa,
cualquier traición si la confieso.
Y así, con un engaño, mintiéndote y mintiéndome,
demandas mi franqueza más suicida.

Por tu parte,
para que yo te ame, para que tu conserves
mi amor más alto y puro,
sólo debes cumplir un mandamiento:
no dejar de mentirme, porque no lograría
amarte en tu verdad.
Lo que yo amo es tu forma de engañarme.
Por lo que a mí respecta, complaceré tu gusto:
te mentiré jurando que no miento,
y si logro tenerte para siempre engañada,
habrás de agradecerme un amor tan sincero
que no sienta el impulso de decir su verdad,
porque es la verdad la traición más cobarde
y nadie necesita su confidencia cruel
por más que la suplique.

Vicente Gallego (1963- )