Mostrando entradas con la etiqueta miedo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta miedo. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de enero de 2015

Culpa mía

Soy de esas personas que huyen con un problema, de esas que prefieren meter la cabeza bajo tierra y hacer como que no ocurre nada aún si todo se ha torcido, sin darse cuenta que eso no hace que el mundo se pare y las dificultades desaparezcan. Pero luego soy  también de esas personas egoístas que si no salen las cosas como espera también se molesta, soy inmadura por naturaleza o lo era, porque todo ha cambiado. 

Es culpa mía la situación que vivo, no es de nadie más. No puedo echarle la culpa a nadie, de lo que yo vivo en mi vida. Y es que no me gusta como estoy viviendo algunas cosas y como he vivido otras, porque ahora involucran a gente que de verdad quiero y sinceramente es una m_ _ _ _ _. 

Necesito solucionar una parte de mi vida, y sinceramente aún no se muy bien como voy a hacerlo, pero se que se me acabó el miedo, si todo tiene que explotar que lo haga, protegeré como mejor pueda a los que me rodean si hace falta haciendo de escudo. Pero ya me cansé del miedo, porque si yo pierdo no seré la única, porque madurar también es saber aceptar que tus actuaciones tienen consecuencias sean justas o injustas. Y porque no es ya por mí, sino por los que quiero, porque se merecen mejores cosas que las que les estoy dando. 


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Bucles de miedos

Hay días en los que toda la seguridad se desvanece, en los que si te acuestas con una mala sensación, la mañana no hace más que confirmar como irá avanzando el día. Y es entonces cuando tu pasado regresa y te atormenta. Y temes que todo vuelva a suceder y sabes que prefieres que antes te digan o hagan cualquier cosa a repetir la misma jugada. Es fácil, pero difícil. 

Y llega ese momento en el que te vuelves medio paranoica y que tu cabeza es capaz de hablarte a la vez con dos mensajes distintos, uno al que quieres hacer caso y otro que te infunde miedo y pavor. Y la salida fácil es mantenerse ocupada pero no dura por mucho tiempo y vuelve otra vez esa doble conversación que no te deja concentrarte ni hacer nada más que darle vueltas al mismo tema. 

Entonces pasa que decides cerrar los ojos, acallar los miedos y pensar racionalmente las cosas y entender que estos vienen infundados por un pasado no muy acertado y que eso no debe cargarse tu presente, porque realmente te gusta el momento que estás viviendo. El problema es que no sé si esta es la solución acertada, no se que debo hacer realmente... pero sea como sea y haga lo que haga está claro que nunca habrá una respuesta inmediata, sino que el tiempo lo dirá todo. 

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Luchando contra el miedo

Da miedo volver a intentarlo, sacar la cabeza de debajo de tierra y ver un nuevo amanecer. Estamos acomodados a esa oscuridad a la que nos hemos acostumbrado, a ese trato de autocompasión que nos hemos impuestos por el simple hecho de que nos da miedo sacar coraje para seguir avanzando. 


Y llega el momento en el que un empujón, una palabra, un abrazo o simplemente el incesante intento de la gente hace que vuelvas a sonreír, a soñar, a reír. Te das cuenta de que vuelves a encontrarte, te miras una vez más al espejo y empiezas a recordar a esa persona risueña que eras, esas insignificancias que te hacían reír hasta llorar y no poder respirar. 

¿Y el miedo? Por supuesto que sigue ahí (aún lo palpo) pero lo miraré de frente. Tal vez nunca se vaya, tal vez desaparezca poco a poco, pero me he cansado de vivir a las sombras, de tener miedo al miedo. Viviré el presente y afrontaré el futuro con la cabeza cada día más alta aún sabiendo que me puedo equivocar, que tal vez tropiece una vez más, pero esta vez no me quedaré tirada en el suelo esperando que vengan a por mi, doblare mis piernas apoyare mis manos y me erguiré sobre mis pies y comenzaré a andar de nuevo.