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martes, 28 de abril de 2015

Lógica ilógica

De verdad que esto esto no se puede calificar, ni clasificar. Yo que todo lo tengo etiquetado, que le pongo etiquetas a los tuppers en el congelador y que pego post-it por toda la casa, llega el día en el que me harté de los nombres. 

Y es que para esto aún no se ha creado nombre que pueda difinir la situación. Hay cosas sin nombre y ya. No quieres, si quiero, no puedo, si puedes, no ahora, si después, si al rato, no en minutos. Es de locos, la vida es locura. 

Yo que doy saltos en mundos que son más grandes que yo, donde la realidad supera a la ficción. Cuentos que nadie creería e historias con moraleja. Escritora de un libro que aún no tiene final, que todavía escribe el argumento con un final donde parece que los personajes se me escapan de entre las páginas y ellos cogen la pluma. 

Porque se fueron, por que volvieron. Porque nada es lógico y no hay lógica. Porque no es lo que quiero escuchar, ni oír, ni leer, porque no es lo que se espera, porque ya no espero nada. Porque todo será como tenga que ser. Porque he de aplicar el ya conocido "Carpe Diem" a mi vida estructurada, a esa que está organizada, planeada y pensada. 

Estoy construyendo la torre de Babel, consiguiendo que llegue y toque el cielo. Un problema se suma a otro y así pieza a pieza encaja. Lo difícil parece imposible, y lo imposible impensable. La torre de Babel se puede destruir, es una torre, solo hay que quitar alguna pieza de su base y caerá. 

domingo, 25 de enero de 2015

Culpa mía

Soy de esas personas que huyen con un problema, de esas que prefieren meter la cabeza bajo tierra y hacer como que no ocurre nada aún si todo se ha torcido, sin darse cuenta que eso no hace que el mundo se pare y las dificultades desaparezcan. Pero luego soy  también de esas personas egoístas que si no salen las cosas como espera también se molesta, soy inmadura por naturaleza o lo era, porque todo ha cambiado. 

Es culpa mía la situación que vivo, no es de nadie más. No puedo echarle la culpa a nadie, de lo que yo vivo en mi vida. Y es que no me gusta como estoy viviendo algunas cosas y como he vivido otras, porque ahora involucran a gente que de verdad quiero y sinceramente es una m_ _ _ _ _. 

Necesito solucionar una parte de mi vida, y sinceramente aún no se muy bien como voy a hacerlo, pero se que se me acabó el miedo, si todo tiene que explotar que lo haga, protegeré como mejor pueda a los que me rodean si hace falta haciendo de escudo. Pero ya me cansé del miedo, porque si yo pierdo no seré la única, porque madurar también es saber aceptar que tus actuaciones tienen consecuencias sean justas o injustas. Y porque no es ya por mí, sino por los que quiero, porque se merecen mejores cosas que las que les estoy dando.