Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de junio de 2015

Y si... gracias

Hay historias que acaban y aún no han empezado, no llegan a despegar y tocar el cielo, porque lo que creía cielo solo era brisa. Y me pregunto que habría sido el cielo para nosotros, si ni siquiera el roce de tus labios lo fue, el abrazo que me dabas lo era o las risas al unísono nos ayudaba a tocarlo. 

Y entonces me pregunto como será el futuro, nos veremos, nos sonreiremos y luego qué, quién parará todos esos recuerdos que asaltarán mi mente. Quién callara mis dudas cuando venga el temido "y si..." pero lo cierto es que mi historia se escribe así, sin conocer muchas respuestas, una receta con ingredientes varios sin conocer el resultado final. 

Y es que me embarqué dispuesta a naufragar y me veo ahora a la deriva. Necesito encontrar mi rumbo de nuevo sin ti, pero contigo, qué contradicción. Y es que no voy a dejar las maletas donde se guardan tus recuerdos, irán conmigo a un nuevo destino, y aunque cierre las puertas de un piso que no volveré a pisar o pasaré la página de un libro que no volveré a leer, serán recuerdos que van adheridos a mi piel. 

No permitiré que se me borre la sonrisa si revivo algo que me haga evocarte, porque lo nuestro no ha sido una historia de barra, ni fugaz como estrella en el cielo. Porque no mido el tiempo en horas, sino en latidos, en momentos y risas. 

domingo, 30 de septiembre de 2012

Pasos

Lo siguiente, es una escena de un anime que he visto a través de internet, no se el nombre del anime como tampoco soy ahora capaz de encontrar el vídeo para compartirlo. Lo he contado a modo de historia porque me encantó. Si encuentro el vídeo, lo subiré porque merece la pena verlo.

Te bajas sin mirar atrás. Cierras la puerta y dejas dentro a lo que más quieres. Sigues adelante en el frío de la noche, no te giras porque no quieres mirar lo que atrás se queda y que a cada paso te queda más inalcanzable. Dejas que el aíre y la humedad roce tu cara en lugar de sus abrazos y sus manos. Y sigues andando, viendo el reflejo de una sombra alargada, tu sombra, que cada vez se hace más grande. 

Y entonces giras tu cabeza, deja que tus ojos busquen y encuentren lo único que en ese momento te sacará una sonrisa y en unos segundos paralizas tu mundo sin importar que ocurre a tu alrededor. Pero te obligas a regresar y sigues tu camino. Llegas a la esquina y giras, pero te paras, no quieres avanzar y si salir corriendo al lugar del que saliste. 

En ese momento escuchas avanzar las ruedas del coche que dejaste haces tan solo unos segundos y ves como frena para seguir viéndote avanzar. Te gusta que se pare, sin embargo quieres que baje la ventanilla y te diga "sube", pero miras y lo ves claro, su expresión es la misma que la tuya y todo queda claro, no puede ser, no debe ser. 

Son dos personas luchando contra un mismo sentimiento. Y finalmente triunfa el deber al querer, ambos giran su cabeza y siguen su rumbo por diferentes caminos, a cada paso más lejos, a cada paso más inalcanzable, pero a su vez a cada minuto más cerca, a cada minuto más uno del otro.