miércoles, 22 de febrero de 2012

¡Preparados, listos, ya!

¡Preparados, listos, ya!...

Comienza la cuenta atrás. 192...191...190... Son muchos números los que tengo que contar.... algunos se pasarán muy rápidos, y serán aquellos en los que esté durmiendo. Otros se pasarán muy lentos, aburrida, pensando, recordando, queriendo lo que no tengo.... y otros me entretendré con cualquier cosa para que el tiempo que pasa no se me haga tan largo.

Mi puente termina el miércoles. Un puente diferente, un puente en casita, sin salir fuera a pesar de todo el tiempo que puedo tener. Realmente no quiero ese tiempo... pero voy a tenerlo sin pedirlo. No se como terminaré tantos días, pero llegarán a su fin, y sin que yo pueda hacer pasar el tiempo más rápido y aún así haciéndose muy lento para mí. 

Es ahora mismo, y ya estoy viendo como mi reloj va avanzando y voy restando minutos. Sonrío porque cada vez queda menos, me pongo seria si pienso en la totalidad de tiempo y sobrevivo con pensar. Tengo cosas para entretenerme, cosas en las que ya se como emplear mi tiempo, para poder sonreír un poquito, y un regalo que me han hecho hoy para sonreír muy ampliamente. Y es que con esto tengo que aguantar hasta el miércoles. La cuenta atrás comienza.... ¡ya!

martes, 21 de febrero de 2012

Libro abierto

Estoy aprendiendo mucho últimamente de mi misma. Creo que empiezo a conocerme mucho más de lo que me había conocido hasta ahora y que existe gente que me conoce aún mejor. He podido verme reflejada en las personas que me rodean, aprender que soy una persona que sigue pautas, que puede que resulte fácil de leer.


Tengo mil caras, una para cada momento. Se me nota cuando estoy feliz, cuando estoy enfadada, cuando estoy pensando, cuando estoy incómoda, cuando estoy agobiada, me brillan los ojos si realmente me gusta algo... en definitiva, alguien fácil de leer.


Además, como todos, tengo expresiones y pautas de comportamiento que siempre utilizo, un decir "estoy bien", mirar una pulsera, bajar la mirada... son sólo algunas de las cosas que hago de forma inconsciente. Y hoy se me ha hecho muy divertido saberlo, porque estoy segura de que cada vez que lo vuelva a hacer, sonreiré pero continuaré con ello. 

Porque estoy aprendiendo que así soy yo. Alguien con miles de detalles (como lo somos todos) y que puedo intentar cambiar mi manera de ser para intentar mejorar, pero que en el fondo no es sencillo y que la gente me conoce, sabe leerme interpretarme y con eso soy feliz, me da igual que sepan, como si averiguan que pienso en ingles o en español, esa soy yo. 


lunes, 20 de febrero de 2012

Teatro

Ayer se celebró la gala de los Goya. Una gala larga, entretenida y amena. O eso dicen todas aquellas personas con las que he hablado y la ha visto. Yo sin embargo, opté por aprovechar mi tiempo en cosas más productivas, ya que me parece que hay premios de actuación que le sientan mucho mejor a otras personas que a grandes actores y actrices ya reconocidos por todos. 

Existe gente que vive en una gran actuación día a día, y que lo hacen tan bien que nadie se da cuenta de lo que se esconde detrás de una sonrisa o detrás de una palabra amable. Que su modo de viva está sobre un escenario, que los pasos más seguros que da son sobre las tablas y que no se conocerá su verdadero rostro, sino la careta que oculta su verdadera personalidad. Esas personas son las que deberían de tener un Goya, por ser capaz de ser así durante todo un año.

Luego están los personajes secundarios de la historia. Esos que se encuentran con el gran actor y que dependiendo de la personalidad, son arrastrados por él y mentir será otra de sus características, o bien simplemente se dan cuenta de la verdad, son listos e inteligentes y permiten que sigan con la actuación pero prefieren verlo desde las gradas, quizás en un palco, para poder aplaudir en aquellos momentos que le vaya bien. 

La vida es un poco así. Nos encontramos todos los días con grandes actores, con sonrisas que no lo son y con palabras que no se piensan, sino que se recitan. Y todos, alguna vez hemos sido esos grandes actores, esas personas que ocultan algo y que no quieren que los demás lo sepan. No juzgo a quien lo ha hecho o quien lo haga, pero creo que muchas veces sería necesario un mundo sin actuación. 

domingo, 19 de febrero de 2012

Querer y no poder

He descubierto algo en los últimos meses. Y es que por mucho que la gente te diga, haz aquello que quieras, haz lo que realmente te hace feliz, muchas de las veces no es posible hacerlo. Si no que primero está el deber y luego el querer.  

Esto me ha llevado a aprender algo más. No se aceptar las cosas cómo vienen y más aún si esa llegada no es algo que yo hubiese esperado y querido. Y en lugar de buscarle un lado positivo, y aprovechar la situación sacandole el mayor partido posible, lo que hago es ser más pesimista de lo que es posible ser, así que ya se que debo de buscarle una solución a esto.

Estoy segura de que se me seguirán presentando momentos en los que no prevalecerá lo que quiera, sino lo que debo, en los que querré con toda mi alma hacer algo o estar en un sitio, y ya sea el tiempo, el espacio, el deber, la conciencia, me lo impedirá. Pero puede que luego, después, encuentre un momento en el que me sea recompensando, de una manera u otro. O eso quiero creer. 

jueves, 16 de febrero de 2012

Be happy

Me han repetido y me han dicho, que no es lo mismo "estar feliz" que "ser feliz". Me dicen que estar feliz es un momento pasajero, sentir algo con alegría en un momento; pero que ser feliz es estarlo todo el tiempo y aún teniendo problemas el sentimiento de que hay algo mejor y puede que todo esté bien esta ahí siempre. 

Pues bien, creo que me puedo declarar una persona feliz, soy feliz. Es cierto que el ser feliz, no me quita de momentos en los que lo pase mal o de ratos desagradables, pero si freno en mi día a día y pienso en lo que tengo, me doy cuenta que lo tengo todo.

Soy afortunada y feliz. Tengo a mi familia, que entre mejor o peor, esta ahí siempre. Tengo a mis amigos, y amigos con mayúsculas, de esos que nunca fallan. Tengo un trabajo, tengo sueños y aspiraciones, tengo unos estudios, tengo tiempo para mi y para dedicarle a los demás, tengo todo lo importante para vivir, comida, casa, oxígeno. ¿Qué más puedo pedir?

Tal es mi positivismo hoy, que me parece hasta importante tener momentos por los que estar mal, porque significa que algo me importa lo suficiente como para dejar que me afecte, ¿no? Y si tanto me importa se que debo de tener fuerzas para arreglar el problema que sea.

Por todo esto, mi mensaje hoy es esa famosa frase que muchos conocemos "Don't worry, be happy"

Días de tormenta

Hay días en los que es mejor no levantarse de la cama. Porque si algo puede salir mal, saldrá mal, y si no, también lo hará. Ayer fue desde la tarde un día negro, de esos que prefieres olvidar porque se hacen pesados y el ambiente que respiras por la tarde no ayuda. 

Hoy ha terminado mejorando notablemente.Aunque la tormenta tuvo su punto álgido al principio de la tarde. Se ha solucionado todo lo que me preocupaba y parece que el encadenamiento de incidentes nefastos en mi vida ha dicho "stop". Puedo cerrar los ojos y respirar. Cerrar los ojos sin miedo y sonreír, justo como hago ahora.

De todo se aprende, o eso dicen. Pues yo he aprendido algo. Y es que cuando una tormenta llega sin avisar, nunca se está preparado para afrontarla. Pero tienes experiencia de otras anteriores, puedes prevenir mucho más rápido, hacer las cosas mejor y sobre todo saber que si sobreviviste una vez, vas a hacerlo muchísimas más, que si te mojas un poco y el agua te salpica, eso no importa, porque secará sin dejar huella. Y cuando todo termine, el sol volverá a iluminar cada uno de tus días.