martes, 20 de junio de 2017

Hoy sí, mañana tal vez...

Sé que tengo mil planes pendientes en una agenda escrita en algún rincón de mi cabeza, donde lo acompaña un mapa mundi y mil chinchetas por colocar, una cámara con mil fotos por imprimir para darle color a una pared blanca y millones de momentos que compartir con los que están y con los que llegarán. 

Se que tengo mil perdones por pedir, mil "te quiero" atrapados en la garganta, millones de sonrisas y cientos de lágrimas que dejar brotar, incontables abrazos que compartir y sobre todo risas que hagan que me duela la barriga por no poder parar. 

Pero no quiero preocuparme por cuando y como llegarán, no me preocupa en que lugar del mundo pase, ni si estarás tú o tú en cada momento que recuerde en el futuro... ahora sólo me preocupa disfrutar cada momento que vivo, estar localizable para la gente que me hace bien, y tener ganas de tener ganas, superar miedos que aparecen cuando cierro los ojos, regresar a sitios donde he sido feliz y sumar en una lista infinita. 

miércoles, 21 de septiembre de 2016

De principio a fin

Hace mucho que no escribía, y ahora sentada delante del mar encuentro las ganas para abrir el blog y escribir en él. Y es que no hay otro motivo de mi abandono que no querer enfrentarme a leer otras entradas o recordar otros momentos en los que lo he utilizado. 

Dicen que la vida es una aventura diaria... pero cuando mejor se aprecia esto es cuando sentada y mirando una puesta de sol, se reflexiona sobre lo que nos pasa día a día y como nos ha cambiado la vida en unos pocos meses.

He perdido gente en estos meses, personas que siempre serán mi pasado, y por supuesto se llevaron parte de mis sonrisas, de mis minutos y de mi tiempo regalado, porque a su lado era una aventura constante. He tomado decisiones que no han sido fáciles, he dicho un "no" que me han roto un poco por dentro mientras se pronunciaba y he enfrentado situaciones que antes evitaba. Y ahora estoy aceptando las consecuencias que no siempre son como uno quiere en su vida, pero que tal vez sean lo mejor en el futuro. 

Pero también he ganado a otras personas, he recuperado una vieja amistad, de esas que sabías que eran para toda la vida y que yo solita malogré. Nunca será como fue en el pasado, pero no quiero que vuelva a desaparecer de mi vida, porque me resulta reconfortante y me da paz saber que anda ahí para un café un sábado tarde y una charla de recuerdos mezclados. 

Y ahora estoy conociendo gente nueva, es una nueva etapa, una nueva ciudad, nuevas personas, darse la oportunidad de conocerse y conocernos... conocer, afrontar miedos, ser tú misma a ratos y sonreír en otros... arriesgarse a salir y cenar o encerrarse y pensar, apostar por nuevas metas futuras y luchar por lo que se quiere, ratos de silencio en casa y jaleo y bullicio por las mañanas, echar de menos lo conocido y a tu gente, aprovecharse cuando se vuelve a casa, disfrutar de este momento como si no hubiese un mañana, de una puesta de sol que no se volverá a repetir, con un barco al fondo, un sol naranja y un cielo teñido de rosas y morados, algo que hace el mejor momento del día.

Y mientras tanto, mientras todo esto me ocurre, lo más importante es saber que me estoy olvidando de ti, que poco a poco duele menos pensarte y que mi gracias sincero por no escribirme se mezcla cada vez menos con unas lágrimas esporádicas por el adiós. Porque nunca se sabe lo que se tiene hasta que se pierde y yo perdí y sin saber lo que tenía realmente. Porque me cansé de decirte que busques a alguien cuando pienso que yo era la persona perfecta para ti, pero tal vez en otra vida, ya que está claro que esta no lo fue. Porque quiero que seas tan feliz que hagas feliz a los de tu alrededor y así yo poder serlo, porque egoístamente, eso me quitaría culpa a mí.. porque en el fondo siempre has sido un gracias de principio hasta el fin. 

martes, 21 de junio de 2016

Último empujón....

Debería haber escrito que estaba cerrado por vacaciones... pero lo cierto es que he estado desconectada de algunas de mis redes sociales por exceso de tareas, trabajo, estudios... pero bueno, ya se va viendo la luz al final del túnel y cada vez estamos más cerca de terminar. Quién la sigue la consigue y parece que tras un año de trabajo, intento de organización (que no siempre se conseguía) y algunas que otras lágrimas conseguiré el objetivo propuesto del curso. 

No ha sido fácil compaginar trabajo con estudios, de hecho, tampoco lo era coger el coche un día a la semana para conducir camino a una universidad y tener luego que volverse, llegar tarde al piso y cenar lo primero que veía porque el cansancio no me permitía hacerme nada elaborado.


Le he quitado horas al sueño, tiempo al ocio, ratos de charlas y risas a familias y amigos, he olvidado lo que eran series o leer un libro por placer y no por obligación; pero he aprendido que si se quiere algo se puede conseguir, que nada empieza si no te lo propones y le echas coraje a la vida, que a veces hace más la constancia y las ganas que otra cosa. Y que si el camino se hace acompañado de amigas también ayuda, por supuesto, aunque a veces como dicen por ahí... donde hay confianza da asco. 

Aún no he terminado, y me queda el último empujón, tal vez uno de los que más me estén costando... pero mirando atrás, ya parece una tontería. Empecé sin nada y puede que acabe con un título de grado en mi currículo, no me puedo quejar ¿no? Y todo en un año, con más asignaturas por cuatrimestre de lo que he tenido nunca... así que ¡esto está ya hecho!

¡A por el último empujón!

sábado, 2 de abril de 2016

Correr

Últimamente y sin saber muy bien porque, me ha entrado el gusanillo del atletismo o el de hacer carreras. Y es que todo empezó por hacer un aporte solidario y porqué no decirlo, por ser una cabezona y con un pequeño y anecdótico reto familiar. 

El caso, es que hoy he hecho mi segunda carrera. Nada de kms y kms, ni de matarme a entrenar, de hecho prácticamente no realizo ningún tipo de entrenamiento por el agobio continuo en el que vivo por lo que estoy estudiando o por la pereza que mucha veces (casi todas) me gana. 

Pero ciertamente me gusta. Y aunque me cuesta muchas veces llegar a la meta y nunca soy, ni seré la corredora más rápida, me encuentro satisfecha conmigo misma por ser capaz de conseguir alcanzar la meta, por haber aguantado ese tirón y por demostrarme a mí misma que si quiero puedo conseguirlo. 

Y todo esto lo digo, porque habiendo hecho hoy una "mini carrera", ya me han propuesta hacer otra más, y aunque aún no he confirmado, es posible que acepte ir y más si siempre el fin ayudar a algún tipo de asociación o personas que lo necesitan. 

Ya veremos que pasa con todo esto. Muy probablemente sea algo pasajero, pero ahora que lo he probado, seguramente si me surge la posibilidad de ir a alguna otra o de pasar un buen rato haciendo algo tan saludable como es el deporte, ¿por qué no aceptar y seguir con ello? 


jueves, 10 de marzo de 2016

Valientes cobardes

Es curioso como el conocer a una persona cambia cosas de tu vida, como hago cosas que antes no hacías, como ver un trozo de papel me trae recuerdos y me roba una sonrisa o como la música, que antes no significaba nada, ahora tiene relación con todo. 

He perdido la cuenta de los días que hace que no nos vemos, no merece la pena echar la vista atrás y aún así haces que la eche y aún no se para qué, ni con qué sentido. Somos unos valientes cobardes; nos envalentonamos a través de unas pantallas diciendo que nos apetece vernos, pero lo cierto es que ninguno hace por donde para que eso ocurra y puede que sea porque sabemos que siempre será mejor así. 

Lo peor de esto, es que nunca te lo diré a la cara, porque como valiente cobarde que soy, hay cosas que no pienso decirte nunca, no mirándote a los ojos. Pero si alguna vez lees esto, sí que te puedo decir que estoy cansada de escribirte, porque tú y yo no nos merecemos más el recuerdo de lo que pasó y no fue. Tú y yo, nos merecemos vernos, sonreír y poder contarnos las cosas, hablar y ya. Porque sobre todo fuiste un amigo. 

Pero me sobre todo me pregunto ¿tú tampoco puedes olvidar lo que fuimos? ¿sonríes pensando en mí? ¿me has pensado alguna vez antes de dormir? ¿estás tan enfadado conmigo, como yo conmigo misma? ¿Piensas en lo que pudimos ser si yo hubiese hecho las cosas de otra manera? ¿Si quiera piensas algo que tenga que ver conmigo? Y es que te has convertido en alguien en la lejanía, ya que hablar o no contigo no cambia lo que percibo, y es que eres alguien impenetrable, tan frío de sentimientos que incomoda, y más cuando yo pude ver la calidez tan grande que hay en ti. 

Pero bueno esto no quita que quiera que conozcas a alguien con quien seas capaz de abrirte en totalidad, que seas feliz, que sonrías por tonterías, que seas espontáneo, tanto que sigas sorprendiendo a quien cree conocerte y claro que desde lo lejos pueda ver que eres feliz, para así cerrar la herida que aún tengo abierta. 

Gracias por todo, pero espero que esta sea la última vez que tenga la necesidad de desahogarme con unas teclas para poder expresar lo que siento por ti. Espero que sea la última entrada que te hace referencia. GRACIAS. 

jueves, 18 de febrero de 2016

Adiós... (?)

Hay días que son mejores que otros, porque puede que se hagan eternos, pesados y en los cuales acabes sin ganas de hacer nada de lo que tienes que hacer. Donde tu cabeza solo de vueltas y luche contra tu razón, y entonces decidas escribir en un blog abandonado. 

Agota cuando en tu interior hay alguna lucha interna, cuando no puedes parar lo que crees que debes y lo que no te importa que pase. Es más fácil parar una guerra que parar tu propio combate. Y es que no hay derecho a no poder olvidar. 

Duele que pase el tiempo y el recuerdo siga ahí, que nunca des el tiempo suficiente para olvidar definitivamente lo que pasó y lo que llegamos a ser. Porque siempre apareces como los buenos magos en una gran actuación. 

Pero puede que me duela aún más lo claro que tengo que nada de eso volverá a ocurrir, y puede que sea por ti, pero también por mi. Porque no quiero repetir lo que ocurrió, porque soy una persona que no sabe olvidar (tampoco de tu recuerdo), pero que siente por dentro quizás más de lo que nunca expresarán mis palabras o demostrarán mis acciones. 

No conozco el futuro, como nadie puede hacerlo, pero me encantaría que me dejasen mirar un minuto para saber que será de nosotros, si seremos amigos o simplemente desconocidos con una parte de su pasado en común, pero mientras eso pase, viviré intentando pensar cada día menos en ti. 



lunes, 4 de enero de 2016

Línea curva

Es curioso como cambia el tiempo y las cosas, como de un día para otro nuestras verdades se transforman, cambian y todo lo que creíamos ya no es. Es curioso, como una línea torcida significa tanto.

Me entristece pensar que tengo una línea torcida, y que la originan algunas personas que creían estarían ahí (como tú), como han dado la espalda y como al final quien abandona no soy yo. Es curioso, como hay personas que no admiten una sola arremetida contra ellos, pero ellos cada vez que hablan contigo es para juzgar, preguntar, informarse y sobre todo para evaluar lo que hago bien o mal, según a los ojos de quién. 

Estoy enfadada, tal vez más que nunca y es que no esperaba algunas cosas que pasaron. Nunca había guardado tanto enfado hacía ti, precisamente hacia ti. Sé que nunca fui justa, pero yo no sé hacer como que no pasó nada, y mucho menos desaparecer y aparecer como haces, nunca fui maga... a mi la magia solo me gusta verla. 

Y no pretendo que me entiendas, porque no me entiendo yo. Sólo sé que quiero vivir tranquila, feliz, y que solo necesitaba saber que al menos para una conversación absurda, para reírme un rato o que de fondo podría encontrarte en algún momento. Supongo que dejé que fueses más de lo que nunca realmente seríamos y que albergué más esperanzas de las que nunca debí después del cataclismo final. 

Pero bueno, supongo que al final lo que vale es quién pone una línea curva en tu boca. Y si hacemos balance, tu pusiste muchísimas, por todo ello aún dolida eres un recuerdo feliz.